ALMAS DE METAL.
Capítulo:5 Autor: Kristoff Suzawa "El comisario del terror"
..."¿Crees que lo peor que te puede pasar es acabar dentro de una elegante caja de madera? Piénsalo mejor, lo peor que te puede pasar y si pasa, es que abras los ojos y te encuentres dentro de un vehículo destrozado, darte cuenta de que la vida que conociste, se ha ido para siempre, darte cuenta de que han pasado días sin que nadie venga a liberarte de esa tumba de acero, plástico y tornillería retorcida. Y curiosamente lo peor no es eso, lo peor es saber que nadie pude verte ni escucharte, saber que el dolor físico que sientes ahora, no se irá nunca por que es un dolor que se te plasmó en el alma... y el alma es eterna"...
Sábado... Cuando las sombras comienzan a apoderarse de todo, cuando se empieza a perder la esperanza..
Veía de reojo la silueta de aquella mujer que me había hablado, no era un murmullo o un susurro, sus palabras podían entenderse con la claridad necesaria para saber que estaba ahí. No me atrevía a voltear, hasta ese momento ya sabía que no me encontraba solo en el deshuesadero y que cada silueta difusa que se ocultaba entre las sombras, era un morador de aquel lúgubre rincón del mundo, lo malo es que no sabía si cada uno de ellos representaba una amenaza o podría ser mi salvación. Sin embargo volvió a decirlo:
-Por eso no nos podemos ir, estamos atrapados-
-No, yo estoy atrapado, tú eres simplemente un alma, puedes irte a donde quieras-
-No, no puedo... ya no-
En ese momento decidí voltear, decidí observar de quien se trataba, era una mujer, como de 25 a 28 años, aunque su ropa estaba desgarrada, sucia, llena de tierra y lo que parecía ser sangre, se notaba que la elegancia la había caracterizado en vida, vestía una especie de falda, parte de un traje, un conjunto de diseñador, sus medias se encontraban desgarradas, pero se notaba que alguna vez el color de las mismas estaba bien combinado con el resto de su atuendo, un blazer coronaba su conjunto y en el reposaba su cabellos, algo enmarañado pero rubio, hasta ahí todo parecía normal en ella, de no ser por que cuando dio un paso y se acercó hacia mi, noté que la mitad de su rostro estaba destrozado, faltaba casi esa mitad, que lucía abrazada, quemada, y su ojo, hecho una masa incognoscible de sangre, líquido y el globo ocular desprendido. Y lo mismo sucedía con su brazo izquierdo, estaba desgarrado, roto por la mitad, de la fractura se asomaba uno de sus huesos, que morbosamente también lucía quemado. No era difícil advertir que seguramente al chocar habría salido expulsada de su coche y el pavimento, de una forma inclemente, había causado esas lesiones por fricción.
-No me tengas miedo, no voy a hacerte nada-
-Después de esta noche, creo que ya se me acabó la dosis de miedo que tenía para todo el mes-
-Al principio yo también tuve miedo, pero con el tiempo te resignas-
-Dices que no te puedes ir ¿por qué?¿qué es lo que los tiene aquí?-
-Eso depende mucho del último minuto, de todas las cosas que teníamos pendientes, de planes que no realizamos, de sueños que no cumplimos... eso dicen todos, pero la realidad es mucho más simple, más terrenal, y al mismo tiempo más irreal. Estamos atrapados por resistirnos a morir, algunos cometimos errores fatales en la carretera, otros fuimos asesinados, dentro de nuestros coches... la verdad es que basta con que nuestra sangre se quede en el interior de estos, para que nos fusionemos con ellos y estemos padeciendo el mismo dolor que sus almas de metal-
-Oye.. pero yo estoy vivo, no he muerto, no me accidenté, llevo desde ayer buscando la manera de salir-
-Bueno, las barreras que te atan a nuestro mundo son físicas, quizá tú tal vez si lo logres... pero tienes que irte antes de que termine el lunes...por favor no intentes salir hasta que el martes te abran la puerta, no vas a sobrevivir-
-¿por qué?-
-Por la marrana y su séquito, ellos son pero que animales, han tenido la oportunidad de irse de este sitio, pero a unos les aguarda algo peor que este lugar, les aguarda una eternidad de condena en el infierno, por eso tratarán de mantenerse todo el tiempo que puedan aquí, y para ello necesitan arrebatarle el alma a las personas, que han tenido la desgracia de llegar con vida y por voluntad al deshuesadero.
-¿Han habido otros?...-
-Si, esto ya es una trampa mortal, el señor Aguilar y don Luis, cada tres años, procuran que alguien se quede encerrado, para que la marrana y su gente, los maten, cada tres años sucede esto, alguien entra, lo encierran , enloquece y finalmente cuando ya está al borde de la locura, es fácil que entreguen su alma. Estos seres se alimentan de ella, bueno, aquí todos nos alimentamos de las emociones negativas, hay demasiada tristeza, demasiada ira...-
-Bueno, en ellos lo entiendo, eran...-
-Eran animales, delincuentes, eran lo peor, pero todos aquí guardamos rabia, no estamos conformes con lo que nos tocó, nos tocó morir en la carretera...-
-De verdad, tienes que salir de aquí-
-Ya te dije que no puedo, yo soy imperdonable, ¿viste a Rey? ¿Rey en la primera noche?-
-Si...-
-Él llegó aquí por mi culpa-
-¿tu culpa?-
-Si, me dediqué tanto a mi trabajo que no supe como poner un límite, cada que podía tomaba la carretera, iba a seminarios lejos de la ciudad de México, muchas veces conduje cansada, sin dormir lo suficiente, todo lo hice, lo que fuera con tal de llegar el lunes temprano a la empresa y ser de las mejores de las que más vendían. Y una noche solo pasó, me quedé dormida frente al volante e invadí el carril de rey... el hizo todo por esquivar mi coche, hasta dar su propia vida, pero no fue suficiente. Cuando choqué contra él, perdió el control y cayó a la barranca que estaba a la orilla de la carretera, su tráiler lo aplastó. Al abrir los ojos ambos estábamos aquí, en el mundo de los vivos, lo culparon a el y se convenció de que el había causado el accidente que nos arrebató la vida... solo se liberó cuando supo... cuando sus recuerdos comenzaron a volver y se dio cuenta de que él no causó el accidente...-
-Bueno, debes perdonarte, fue un accidente...-
-¿Perdonarme?.... yo no tenía familia, ni amigos... no dejé a nadie atrás, pero Rey... dejó tres hijos.. merezco estar aquí... aunque ahora... quizá si yo te ayudo a salir de este sitio, quizá alcance el perdón y pueda ir a un mejor lugar... si es que existe...-
-¿Tú sabes como salir de aquí?-
-Si, hay un punto débil den la barda perimetral, pero no es fácil llegar ahí...-
En ese momento aquella aparición espectral, me señaló el que quizás era el único camino, la única vía de escape hacia la libertad. El problema es que para llegar ahí tenía que cruzar por la cerca de malla ciclónica que en el día anterior Rey me había dicho que evitara a toda costa.
-¿Por ahí?...-
-Si, ese es el apartado... si logras cruzar, del otro lado hay una trituradora y un horno crematorio, la rejilla del horno se desprendió hace muchos años, si la empujas, saldrás a la carretera...-
- Espera ¿Dijiste horno crematorio?-
-Si... hay cosas que no se saben ni se sabrán, por que cadi toda la evidencia de lo que fueron nuestras vidas y nuestras muertes, quedaron entre las cenizas de ese sitio, las cosas son así: Si un vehículo no es reclamado en un plazo de tres años, puede ser vendido por partes, así que los Aguilar, construyeron ese horno para deshacerse de algunas piezas claves de las evidencias de los accidentes, incluso se han encargado de personas o restos humanos encontrados en los autos, cuando se quiere investigar a fondo, ya no hay nada, . Allá están los autos mas valiosos y los que esconden los secretos más terroríficos, allá están las camionetas donde murieron narcos, coches de políticos, autos que fueron el escenario de mucha desolación, son los carros con más sangre en este lugar. Aguilar no solo los guarda ahí para esconder sus negocios turbios, también les tiene miedo-
-no, no pasaré por ahí, Rey me dijo que ahí mora la marrana-
-Creo que no me estás entendiendo, no tienes alternativa, si para el lunes en la noche sigues aquí, morirás de la forma mas cruel, te sacarán el corazón y se lo comerán pues ahí reside tu alma, ellos quieren devorarla-
-¿Matarme?¿y exactamente como lo harán? son fantasmas, sin ofender-
-¿ya se te olvidó que Rey pudo cargarte?.. eso de que los fantasmas no pueden tocarte es un mito, las energías negativas pueden con lo que sea, hasta matar si se lo proponen... Yo voy a sacarte de aquí... Solo que necesito que sea más tarde, no tengo energía suficiente para guiarte ahora... -
Pasaron unas horas, quizás el tiempo más tormentoso en el que he tenido que esperar, estuvimos conversando un poco más, ahí supe que en vida esa mujer que me ayudaría a escapar, se llamaba Viky, a eso de las tres de la madrugada vi la hora en mi teléfono, ella volteó verme con una mirada fulgurante en el único ojo que tenía.
-Vamos... es momento de salir de aquí-
CONTINUARÁ.
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